Este es el momento en que se lleva a cabo un dramático intento de rescate cuando un hombre es salvado de su coche inundado.
Se puede ver a un anciano asomado por la ventanilla de su vehículo mientras el agua de la inundación sube hasta los pasos de rueda.


Un rescatista vadea el agua hasta las rodillas para alcanzarlo, lo levanta sobre su espalda y lo lleva a un lugar seguro.
Las lluvias incesantes y las fuertes tormentas han azotado Andalucía, obligando al gobierno regional a activar su Plan de Emergencia por Inundaciones Torrenciales.
Las provincias de Huelva y Sevilla son las más afectadas, mientras las autoridades advierten de tormentas que se espera que azoten la región en los próximos días.
El miércoles, el consejero de Sanidad y Emergencias de Andalucía, Antonio Sanz, declaró el estado de alarma.
“En cuanto recibimos la advertencia de Aemet, convocamos urgentemente a la unidad andaluza de evaluación y análisis de riesgos”, explicó Sanz.
Añadió que el plan fue elevado “a su estado operativo 1”.
La alerta provocó el envío de un aviso a los teléfonos móviles de varios municipios de Huelva, advirtiendo a los residentes de un “riesgo extremo inminente”.
“Peligro extraordinario. Son posibles inundaciones y crecidas repentinas. Siga las recomendaciones de Protección Civil”, decía el mensaje.
Durante toda la mañana, los videos compartidos en las redes sociales mostraron calles convertidas en ríos, mientras que los residentes describieron escenas de caos: “El viento está destruyendo todo”, escribió un usuario.
Otro añadió: “El cielo se está cayendo, literalmente”.
Sanz confirmó que el temporal había causado estragos, incluido un incidente en Gibraleón, donde una persona fue hospitalizada después de que una estructura le cayera encima.
“Fue reanimado dos veces tras un paro cardíaco gracias a la rápida actuación de los profesionales sanitarios”, dijo Sanz.
Sanz elogió tanto la “actitud responsable” de los ciudadanos como las “buenas medidas de prevención adoptadas”, que ayudaron a evitar víctimas mortales.
Aun así, instó al público a mantenerse cauto.
“Se avecina una importante serie de tormentas”, advirtió.
“No se prevé ningún riesgo para el jueves, pero en dos o tres días podríamos enfrentarnos de nuevo a una tormenta tan intensa y poderosa como la que hemos experimentado.”

Las advertencias llegan casi exactamente un año después de las devastadoras inundaciones de Valencia, que mataron a 237 personas y dejaron a miles sin hogar .
Esa tragedia, uno de los desastres naturales más mortíferos que se recuerdan en España, sirve como un crudo recordatorio de la rapidez con que un clima extremo puede volverse catastrófico.
El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, se sumó al llamamiento a la “extrema precaución”, señalando que había hablado con la vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica de España, Sara Aagesen, para coordinar la respuesta de emergencia.
En Huelva, las autoridades informaron de decenas de emergencias relacionadas con las inundaciones.
Dos personas quedaron atrapadas dentro de una casa en Villablanca; las aulas de la escuela Juan Ramón Jiménez en Cartaya quedaron inundadas; y una tienda en Ayamonte se llenó de agua hasta las rodillas.
En la ciudad de Huelva, un almacén quedó inundado en el parque industrial La Paz, la Plaza Pensamiento se convirtió en un lago poco profundo y las casas de la Avenida Santa Marta quedaron sumergidas.
Varias carreteras quedaron bloqueadas por el agua, mientras que en Isla Cristina un cable eléctrico caído obligó al cierre de la HU-3300.
La Universidad de Huelva suspendió las clases presenciales el miércoles e instó a los estudiantes a no desplazarse al campus.
Se registraron alteraciones similares en Sevilla, donde las lluvias torrenciales inundaron pueblos de toda la comarca del Aljarafe y ciudades como Dos Hermanas y Alcalá de Guadaíra.
El tráfico quedó paralizado en la autovía A-92 que une Sevilla con Málaga y Granada, y las lluvias fueron suficientes para desbordar las alcantarillas de la ciudad.
Al mediodía, la alerta roja se redujo a naranja, pero las autoridades mantuvieron el plan de emergencia vigente dado que la situación seguía siendo inestable.
“La comunicación ha sido perfecta y la coordinación entre administraciones ha sido adecuada”, enfatizó Sanz.
También advirtió a los ciudadanos que ignoraran la desinformación que circula en línea.
“Si recibe un mensaje que no proviene de EsAlert, no es real”, dijo.
Esto fue en respuesta a los rumores sobre el cierre de escuelas que se habían extendido de la noche a la mañana.
Mientras Andalucía se prepara para más tormentas, Sanz instó a los residentes a “evitar los viajes no esenciales”, a seguir siendo “responsables y cautelosos” y a confiar únicamente en fuentes oficiales para obtener información actualizada.
“La gente ha escuchado las recomendaciones que hemos hecho”, dijo.
Al final del día, el Centro de Coordinación de Emergencias de Andalucía confirmó que se habían atendido un total de 1.266 incidentes desde que se activó el plan.

